El Instituto Nacional de Bioingeniería de la Universidad Central de Venezuela, INABIO, tuvo sus inicios en el Centro de Bioingeniería, Cebio, fundado en mayo de 1995. Surge para dar respuesta a la creciente demanda de investigación, técnicas, tecnologías y productos para la medicina venezolana y cuenta con un grupo de personas especialistas en las áreas de ingeniería, física, matemática, computación y profesionales de la salud, entre otras disciplinas relacionadas con la bioingeniería, además de asesores expertos en métodos de análisis numérico y procesos de fabricación.

     Para el año 2000, ya el Centro de Bioingeniería, adscrito a la Facultad de Ingeniería de la UCV, contaba con un grupo de más de 20 investigadores de pre y postgrado y más de 10 profesores universitarios liderando las líneas de investigación, lo cual sustentaba el impacto científico del Centro. El crecimiento y desarrollo sostenido del CEBIO generó la necesidad de contar con una estructura universitaria más acorde con su funcionamiento. En ese sentido, durante el último trimestre del año 2002, comenzó a tomar forma el proyecto para la creación de un Instituto de esta naturaleza. Es así como en el mes de junio de 2005 finaliza la primera fase de la construcción del edificio, mientras el Consejo Universitario de la UCV aprobaba los estatutos del Instituto en octubre de 2005. Esta aprobación marcó el inicio formal del INABIO adscrito al Vicerrectorado Académico de la Universidad Central de Venezuela, y bajo el auspicio de las Facultades de Ingeniería, Medicina, Ciencias y Odontología de esta casa de estudios.

     La creación del Instituto permitió la interacción de tres actividades claramente definidas en sus objetivos. Por un lado las actividades de investigación, que tienen por objeto el desarrollo de acciones directas o indirectas que coloquen los avances de la medicina a nivel nacional e internacional a la disposición de la comunidad médica, mediante la cooperación multidisciplinaria en el área de la bioingeniería, apoyados en el fortalecimiento de las relaciones institucionales y vínculos con la comunicación científica nacional e internacional. Seguidamente, las actividades del postgrado, cuya finalidad es la formación del recurso humano capaz de hacer frente a los retos propios de la investigación, a nivel del pre y postgrado, propiciando un escenario de difusión y discusión de los resultados de la investigación científica, y por último, las actividades de extensión, que tienen por objeto la producción, ensayo y comercialización en el país de dispositivos biomédicos y herramientas computacionales, producto de las actividades de investigación, dirigidos al diagnóstico y tratamiento de patologías y lesiones que afecten al organismo humano.

 

 

Nueva sede del Instituto. Urb. Sebucán, Caracas-Venezuela

 

     La nueva estructura conjuga al mismo tiempo investigación, formación de recurso humano, extensión y servicios a la comunidad. En la actualidad es una de las unidades de investigación en el área más grande de Latinoamérica. Cuenta con auditorios para conferencias, salas de reuniones, biblioteca, salas de investigación para estudiantes de pre y postgrado, con recursos computacionales de última tecnología y asesoría especializada continua. También cuenta con una unidad de ensayos experimentales, una unidad de producción y atención al cliente y con un banco de tejidos, actualmente en desarrollo.